Mis piernas se movían aburridas esperando que alguna baldosa cambiase de color. En los últimos pisos de los edificios más altos todavía efervescían los brillos comunes.
El hombre de la corbata se resbaló, cayó al suelo, simuló morir; ¿Y si a la cárcel se lo llevan? ¿Y si termina con él un tiro de gracia?
Nadie aviso en las noticias de que aquello iba a pasar, pues era algo ya sabido , y los cientificos y la prensa se habian aburrido del tema desde hace muchos años.
Se revisa, se habla, se vuelve la vista atrás y se sigue igual.
Póligonos inconclusos, completados de carmín. Cunetas eternas preñadas de sangre. El pan rojo.
Suenan a seda. Huelen a tristeza marchita. Saben a veranos nostálgicos.
la vida nos empequeñece, decia nagual por ahi. ahora mas pequeña que nunca, arrodillada frente a mi propio sueño, me tambaleo,...estoy a punto de caer a un puto agujero sin retorno.